Grupos de presión para comunidades de vecinos: qué son, cuándo son obligatorios y por qué protegen toda la instalación
Guía completa de Fontnova sobre grupos de presión para comunidades
Cuando abrimos un grifo en casa esperamos que el agua salga con la presión adecuada. Es algo tan cotidiano que casi nunca pensamos en todo el trabajo que realiza una instalación hidráulica para que esto ocurra. Sin embargo, detrás de ese simple gesto existe un conjunto de equipos diseñados para garantizar que el agua llegue con la fuerza necesaria a todas las viviendas de un edificio.
En las comunidades de propietarios, especialmente en edificios de varias plantas, uno de los sistemas más importantes es el grupo de presión. Este equipo permite que todos los vecinos dispongan de agua con una presión estable, independientemente de la altura en la que se encuentre su vivienda o del número de personas que estén utilizando agua al mismo tiempo.
En Fontnova somos especialistas en soluciones para instalaciones hidráulicas y sabemos que muchas comunidades desconocen cuándo necesitan instalar un grupo de presión, qué elementos debe incorporar o cómo evitar problemas derivados de un exceso de presión en las viviendas situadas en las plantas inferiores.
En esta guía vamos a explicar de forma sencilla qué es un grupo de presión, cuándo debe instalarse según la normativa española, qué componentes son imprescindibles y por qué también es fundamental instalar reguladores de presión en determinadas viviendas para proteger toda la instalación.
¿Qué es un grupo de presión?
Un grupo de presión es un conjunto de equipos formado principalmente por una o varias bombas que impulsan el agua hacia toda la instalación del edificio cuando la presión que llega desde la red pública no es suficiente.
Podemos imaginar el funcionamiento como si fuera un corazón que impulsa la sangre por todo el cuerpo. En este caso, el grupo de presión impulsa el agua para que llegue correctamente a todas las viviendas.
Sin este sistema, muchas viviendas situadas en las plantas superiores podrían sufrir problemas como:
- Muy poca presión en los grifos.
- Duchas con escaso caudal.
- Electrodomésticos que funcionan incorrectamente.
- Llenado muy lento de cisternas.
- Dificultades para utilizar varios grifos al mismo tiempo.
El objetivo principal es garantizar un suministro uniforme para todos los vecinos.
¿Por qué algunas comunidades necesitan un grupo de presión?
No todos los edificios reciben la misma presión desde la red municipal.
Cada municipio dispone de unas características diferentes dependiendo de:
- La altura del edificio.
- La distancia respecto al depósito municipal.
- La orografía del terreno.
- El consumo simultáneo de agua.
- Las características de la red de abastecimiento.
En muchos edificios bajos la presión suministrada por la compañía es suficiente.
Sin embargo, conforme aumenta la altura del inmueble, la presión disponible disminuye en las plantas superiores.
Esto ocurre porque el agua pierde presión al subir por las tuberías.
Por este motivo, los edificios de varias alturas suelen necesitar un grupo de presión que garantice el suministro a todas las viviendas.
¿Qué dice la normativa española?
En España, las instalaciones interiores de suministro de agua deben cumplir principalmente con lo establecido en el Código Técnico de la Edificación (CTE), especialmente en el Documento Básico HS 4, dedicado al suministro de agua.
Asimismo, el Reglamento de Instalaciones Térmicas, las normas UNE aplicables y las ordenanzas municipales pueden establecer requisitos adicionales según cada localidad.
El objetivo de toda esta normativa es muy claro: asegurar que el agua llegue a todos los puntos de consumo con una presión suficiente, evitando tanto la falta como el exceso de presión.
Cuando la presión de la red pública no garantiza estas condiciones, debe instalarse un sistema adecuado para mantener los valores exigidos.
En este contexto es donde aparecen los grupos de presión.
¿Cuándo debe instalarse un grupo de presión?
Existen varias situaciones en las que resulta necesario instalar un grupo de presión.
Cuando la presión de la red es insuficiente
Es el caso más habitual.
Si la presión suministrada por la empresa abastecedora no permite que el agua llegue correctamente a todas las viviendas, será necesario instalar un sistema de impulsión.
Cuando existen muchas plantas
Cuantas más plantas tiene un edificio, mayor es la pérdida de presión.
Aunque la presión en la acometida sea correcta, puede no ser suficiente para abastecer las viviendas situadas en los pisos superiores.
Cuando existe un consumo elevado
En edificios con muchas viviendas, oficinas o locales comerciales, es habitual que varias personas utilicen agua al mismo tiempo.
Esto provoca caídas importantes de presión.
Un grupo de presión permite mantener un suministro constante incluso en los momentos de mayor demanda.
Cuando existen depósitos de acumulación
Muchas comunidades disponen de depósitos de reserva de agua.
En estos casos, las bombas impulsan el agua desde el depósito hasta toda la instalación interior.
¿Cómo funciona un grupo de presión moderno?
Los grupos de presión actuales son muy diferentes de los sistemas instalados hace décadas.
Gracias a los variadores de frecuencia, las bombas adaptan automáticamente su velocidad según el consumo.
Si únicamente una vivienda abre un grifo, la bomba trabaja a una velocidad baja.
Si varias viviendas utilizan agua al mismo tiempo, la bomba aumenta progresivamente su potencia.
Este funcionamiento aporta numerosas ventajas.
- Reduce el consumo eléctrico.
- Disminuye el ruido.
- Evita golpes de ariete.
- Aumenta la vida útil de la instalación.
- Mantiene una presión constante.
Por ello, actualmente los grupos de presión con variador de frecuencia son la opción más eficiente para comunidades de propietarios.
Componentes principales de un grupo de presión
Aunque cada instalación puede ser diferente, un grupo de presión suele incorporar varios elementos fundamentales.
Bombas de impulsión
Son el corazón del sistema.
Su función consiste en impulsar el agua hasta todas las viviendas.
En muchas comunidades se instalan dos o más bombas para garantizar el servicio incluso si una necesita mantenimiento.
Variador de frecuencia
Es uno de los elementos más importantes.
Controla automáticamente la velocidad de las bombas para adaptar la presión al consumo real.
Gracias a él se consigue un importante ahorro energético.
Colectores
Distribuyen el agua impulsada hacia toda la instalación del edificio.
Deben estar correctamente dimensionados para evitar pérdidas de carga.
Válvulas de corte
Permiten aislar determinados elementos durante las labores de mantenimiento sin interrumpir completamente el suministro.
Válvulas de retención
Evitan que el agua circule en sentido contrario.
Este componente protege tanto las bombas como toda la instalación.
Manómetros
Permiten comprobar en todo momento la presión del sistema.
Son esenciales para detectar posibles incidencias.
Presostatos y sensores electrónicos
Controlan el funcionamiento automático del grupo de presión.
Cuando detectan una caída de presión, activan las bombas.
Cuando deja de existir demanda, las detienen.
Calderín o depósito hidroneumático
Aunque en los sistemas modernos su tamaño suele ser menor, sigue siendo un elemento muy importante.
Su función consiste en absorber pequeñas variaciones de presión y reducir el número de arranques de las bombas.
Accesorios imprescindibles para una instalación segura
Un grupo de presión no solo necesita bombas.
También debe incorporar accesorios que garanticen un funcionamiento fiable y seguro.
Entre ellos destacan:
- Filtros de protección.
- Válvulas de seguridad.
- Amortiguadores de golpes de ariete.
- Sistemas antivibratorios.
- Bancadas resistentes.
- Cuadros eléctricos protegidos.
- Sistemas automáticos de alternancia entre bombas.
- Alarmas de avería.
- Protección contra funcionamiento en seco.
Todos estos elementos aumentan la seguridad, reducen las averías y prolongan la vida útil del equipo.
Un problema muy frecuente: el exceso de presión en las viviendas inferiores
Existe un aspecto que muchas comunidades desconocen.
Cuando se instala un grupo de presión para conseguir que el agua llegue correctamente hasta la última planta, las viviendas situadas en las dos primeras alturas pueden recibir una presión demasiado elevada.
Este exceso de presión puede provocar numerosos problemas.
Por ejemplo:
- Rotura de latiguillos.
- Averías en calentadores.
- Daños en termos eléctricos.
- Fugas en cisternas.
- Goteos continuos.
- Mayor desgaste de grifos.
- Ruido en las tuberías.
- Averías en lavadoras y lavavajillas.
Todo ello supone un mayor gasto para los propietarios y un incremento de las incidencias en la comunidad.
La solución: instalar reguladores de presión

La mejor forma de proteger las viviendas situadas en las plantas inferiores consiste en instalar reguladores de presión.
Estos dispositivos reducen automáticamente la presión del agua hasta un valor seguro y constante.
De esta forma, aunque el grupo de presión impulse el agua con la fuerza necesaria para abastecer los pisos superiores, las viviendas de las primeras plantas reciben únicamente la presión adecuada para sus instalaciones.
Además de mejorar el confort, los reguladores ayudan a reducir el consumo de agua, disminuyen el desgaste de los aparatos sanitarios y alargan la vida útil de toda la instalación hidráulica del edificio.
¿Por qué es tan importante controlar la presión del agua?
Muchas personas creen que cuanta más presión tenga el agua, mejor funcionará la instalación. Sin embargo, esto no es cierto. Una presión excesiva puede ser tan perjudicial como una presión insuficiente.
Podemos compararlo con la presión de los neumáticos de un coche. Si llevan menos aire del necesario, el vehículo funciona mal. Pero si llevan demasiado aire, también pueden producirse averías o incluso un reventón. Con el agua ocurre exactamente lo mismo.
Cuando la presión supera los valores recomendados, las tuberías, grifos, electrodomésticos y equipos sanitarios trabajan sometidos a un esfuerzo constante. Con el paso del tiempo aparecen pequeñas fugas, ruidos, vibraciones y averías que terminan suponiendo un importante coste para la comunidad y para los propietarios.
Por este motivo, un buen diseño hidráulico siempre busca mantener una presión estable, evitando tanto los valores demasiado bajos como los excesivamente altos.
¿Qué presión es la más adecuada en una vivienda?
Las instalaciones de agua están diseñadas para trabajar dentro de unos márgenes determinados. Aunque la presión puede variar según las características del edificio y las recomendaciones del fabricante de cada equipo, en una vivienda suele buscarse una presión cómoda y estable que permita utilizar simultáneamente duchas, grifos y electrodomésticos sin producir esfuerzos innecesarios en la instalación.
Cuando la presión es demasiado baja aparecen problemas como duchas con poco caudal o lavadoras que tardan más en llenarse.
Cuando la presión es demasiado elevada aumentan las averías y el consumo de agua.
Por eso los grupos de presión modernos trabajan conjuntamente con reguladores de presión para conseguir el equilibrio perfecto.
Reguladores de presión: una pequeña inversión que evita grandes averías
Uno de los elementos más rentables para cualquier comunidad es el regulador de presión.
Su funcionamiento es muy sencillo.
El agua entra con una determinada presión y el regulador mantiene una presión constante en la salida, aunque existan variaciones en la red o en el grupo de presión.
Esto protege todos los equipos de la vivienda.
Entre los elementos que más se benefician destacan:
- Grifos monomando.
- Duchas termostáticas.
- Lavadoras.
- Lavavajillas.
- Termos eléctricos.
- Calderas.
- Sistemas de ósmosis.
- Cisternas.
- Electrodomésticos con conexión de agua.
- Tuberías interiores.
En edificios altos es habitual instalar reguladores en las viviendas situadas en las dos primeras plantas, ya que son las que soportan la mayor presión procedente del grupo de bombeo.
Beneficios de instalar un grupo de presión moderno
Las comunidades que renuevan sus antiguos sistemas de bombeo suelen notar rápidamente una mejora importante.
Los principales beneficios son:
- Presión constante en todas las viviendas.
- Mayor confort para todos los vecinos.
- Reducción del consumo eléctrico gracias a los variadores de frecuencia.
- Menor nivel de ruido.
- Menos averías.
- Mayor vida útil de las bombas.
- Ahorro en mantenimiento.
- Reducción del consumo de agua.
- Protección de toda la instalación.
Además, los sistemas actuales incorporan controles electrónicos capaces de detectar incidencias antes de que provoquen una avería grave.
El mantenimiento también es fundamental
Instalar un grupo de presión de calidad es solo el primer paso.
Para garantizar un funcionamiento seguro durante muchos años es imprescindible realizar un mantenimiento periódico.
Entre las operaciones más habituales se encuentran:
- Revisión del estado de las bombas.
- Comprobación de la presión de trabajo.
- Limpieza de filtros.
- Verificación de válvulas.
- Revisión del calderín.
- Comprobación de sensores electrónicos.
- Inspección del cuadro eléctrico.
- Revisión de posibles fugas.
- Verificación del correcto funcionamiento de los variadores de frecuencia.
Un mantenimiento preventivo evita la mayoría de las averías inesperadas y reduce considerablemente los costes de reparación.
Errores frecuentes en las comunidades de propietarios
En Fontnova encontramos con frecuencia instalaciones que presentan problemas derivados de un diseño inadecuado o de equipos obsoletos.
Los errores más habituales son:
- Instalar bombas demasiado potentes.
- No colocar reguladores de presión en las plantas inferiores.
- No revisar periódicamente los equipos.
- Utilizar materiales de baja calidad.
- No instalar filtros adecuados.
- Carecer de protección contra funcionamiento en seco.
- No disponer de bombas de reserva.
- Ignorar pequeñas fugas hasta que provocan daños importantes.
Corregir estos errores mejora el rendimiento de toda la instalación y evita molestias a los vecinos.
¿Cuándo conviene renovar un grupo de presión?
Aunque estos equipos tienen una larga vida útil, existen señales que indican que ha llegado el momento de sustituirlos.
Por ejemplo:
- Las bombas arrancan continuamente.
- Existen cambios bruscos de presión.
- Se producen ruidos o vibraciones.
- Aumenta el consumo eléctrico.
- Las averías son frecuentes.
- El equipo tiene muchos años y ya no dispone de recambios.
La sustitución por un grupo de presión con variador de frecuencia suele traducirse en un ahorro energético importante y una mejora inmediata del confort.
Fontnova: especialistas en grupos de presión para comunidades
En Fontnova entendemos que cada edificio es diferente. No existe una solución única para todas las comunidades de propietarios.
Antes de instalar un grupo de presión es necesario estudiar distintos factores, como la altura del edificio, el número de viviendas, el consumo previsto, la presión de la red de abastecimiento y las características de la instalación existente.
Solo así es posible diseñar una solución eficiente, segura y preparada para ofrecer un suministro estable durante muchos años.
Además, recomendamos valorar siempre la instalación de reguladores de presión en las viviendas de las primeras plantas cuando las condiciones de la instalación lo aconsejen. Se trata de una medida sencilla que ayuda a proteger griferías, electrodomésticos y tuberías, reduciendo el riesgo de averías y prolongando la vida útil de toda la instalación.
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Conclusión
Los grupos de presión son un elemento imprescindible en muchas comunidades de propietarios. Gracias a ellos, el agua llega con la presión adecuada a todas las viviendas, incluso en edificios de varias plantas o con elevados consumos.
Sin embargo, un buen sistema no solo debe impulsar el agua hasta los pisos superiores. También debe proteger las viviendas situadas en las plantas inferiores frente al exceso de presión mediante la instalación de reguladores cuando sean necesarios.
Una instalación correctamente diseñada, equipada con bombas eficientes, variadores de frecuencia, válvulas de calidad, sistemas de protección y un mantenimiento periódico ofrece mayor confort, reduce el consumo energético y evita costosas averías.
En Fontnova apostamos por soluciones hidráulicas modernas, eficientes y adaptadas a cada comunidad de propietarios, ayudando a garantizar un suministro de agua fiable, seguro y duradero para todos los vecinos.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Es obligatorio instalar un grupo de presión en todos los edificios?
No. Solo será necesario cuando la presión suministrada por la red pública no garantice un servicio adecuado en todas las viviendas o cuando así lo requiera el diseño de la instalación conforme a la normativa aplicable.
¿Los reguladores de presión son obligatorios?
No siempre son obligatorios, pero sí muy recomendables cuando la presión que llega a determinadas viviendas puede ser excesiva, especialmente en las plantas inferiores de edificios con grupos de presión.
¿Un grupo de presión consume mucha electricidad?
Los equipos modernos con variadores de frecuencia consumen mucho menos que los antiguos sistemas de arranque directo, ya que ajustan automáticamente la potencia según la demanda de agua.
¿Cada cuánto tiempo debe revisarse un grupo de presión?
Es recomendable realizar un mantenimiento preventivo periódico por una empresa especializada para garantizar la seguridad, la eficiencia y la vida útil del equipo.
¿Qué ventajas ofrece Fontnova?
Fontnova ofrece soluciones personalizadas para comunidades de propietarios, utilizando equipos de alta eficiencia, materiales de calidad y un diseño orientado al ahorro energético, la fiabilidad y el cumplimiento de la normativa vigente.










